
En medio del creciente debate sobre el rumbo de la economía, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, lanzó fuertes cuestionamientos a las recientes decisiones del Banco de la República, particularmente frente al aumento de las tasas de interés.
Según el jefe de la cartera económica, estas medidas no solo resultan ineficaces para enfrentar choques externos como el alza en los precios internacionales del petróleo, sino que además terminan encareciendo el crédito, afectando a los hogares y debilitando sectores clave como la industria, el agro y las pequeñas y medianas empresas.
Ávila insistió en que la independencia del banco central debe entenderse en equilibrio con la realidad económica y social del país. En ese sentido, advirtió que actualmente existe una falta de coordinación entre la política monetaria y la política fiscal, lo que estaría yendo en contravía de la estrategia del Gobierno para impulsar el crecimiento.
El ministro también cuestionó los criterios detrás de las decisiones del emisor, señalando que estas se apoyan en visiones que, a su juicio, favorecen al sector financiero y a los tenedores de deuda pública, en detrimento del aparato productivo.
En paralelo, defendió la política del Gobierno de estimular la demanda interna, incluido el aumento del salario mínimo como motor del crecimiento, y puso en duda el carácter “dogmático” de la meta de inflación del 3%, sugiriendo que podrían considerarse rangos más flexibles sin afectar la estabilidad económica.
Como respuesta al actual escenario, el Gobierno anunció la implementación de medidas compensatorias, entre ellas créditos subsidiados y programas de apoyo para vivienda, agricultura e industria, con el fin de mitigar el impacto de las tasas altas.
Finalmente, Ávila confirmó la convocatoria a un debate nacional e internacional sobre el modelo económico y el papel del banco central, con el objetivo de abrir la discusión más allá de los círculos técnicos y llevarla al conjunto de la sociedad.


