
Si bien el sector salud ha enfrentado retos significativos en los últimos años, estos se centran principalmente en la atención y no en la cobertura. Ante este panorama, han surgido iniciativas para descentralizar los servicios, ya sea mediante la telemedicina o la atención médica domiciliaria.
La atención virtual en salud está regulada por la Ley 1419 de 2010 y la Resolución 2654 de 2019 que definen el marco de la telemedicina y de la telesalud. Se estima que en 2025 cerca del 58 por ciento de los médicos en Colombia ya utilizaban o estaban integrados a plataformas de telemedicina.
Además, esta prestación de servicio médico a distancia facilita el acceso al servicio de salud, dado que en 116 municipios de nuestro país solo cuentan con un médico disponible y un similar número de enfermeros por municipio. En las ciudades este procedimiento permite el ahorro de tiempo en desplazamientos contribuyendo a una mejor calidad de vida.
Las EPS, IPS y centros hospitalarios han integrado la telemedicina dentro de sus servicios y en el ámbito de gobierno algunas gobernaciones y alcaldías han hecho lo propio, destacándose el trabajo realizado en Cauca, Antioquia y Caldas que tienen los mejores índices de eficiencia en el uso de la telemedicina.
Una de las especialidades que mayor dinámica ha tenido en el campo de la atención virtual es la salud mental, la cual ha venido creciendo pasada la pandemia del Covid 19, “Mediante la telemedicina, con programas como Salud Positiva brindamos más de 44.000 servicios de tele psicología y tele psiquiatría en 2025 y más de 35.000 atenciones médicas por teleexperticia”, así lo señala el médico Charles Bayona, vicepresidente técnico de Positiva Compañía de Seguros.
La teleexperticia es una categoría de la telemedicina que vincula a dos profesionales de la salud o un profesional y un técnico auxiliar para proveer servicios de salud remota a pacientes.
El directivo señaló que las administradoras de riesgos laborales han venido registrando un aumento significativo en la atención de trabajadores que reportan depresión, ansiedad u otros trastornos de salud mental, lo que convierte a la atención virtual en psicología en una alternativa muy importante para contener y ayudar, en este caso, a los trabajadores que buscan ser escuchados y atendidos.
Y es precisamente la capacidad de seguimiento continuo lo que distingue a la telemedicina, ya que se hace constante monitoreo del paciente y en caso de la no evolución en el tratamiento de un paciente se escala a la visita domiciliaria y de ser necesario a la atención en hospitales.
Pese a los avances aún existen retos en este campo, ya que la conectividad especialmente es zonas rurales continúa siendo una barrera, aunado al desconocimiento sobre el uso de las plataformas como alternativa a la atención en salud.


