La política monetaria exige priorizar el bienestar ciudadano sobre los intereses de la banca

abril 23, 2026
La política monetaria exige priorizar el bienestar ciudadano sobre los intereses de la banca

El encuentro reunió a expertos nacionales e internacionales para debatir el rol de los bancos centrales y la coordinación de la política económica con objetivos sociales. El evento se realizó en el auditorio Rogelio Salmona, del Centro Cultural Gabriel García Márquez de Bogotá. 

La jornada, pensada para analizar si los mandatos de los bancos centrales deben ir más allá del control de la inflación —incorporando metas de crecimiento y protección del empleo— abordó temas como la independencia del Banco Central, su coordinación con la política fiscal y el impacto social de las decisiones monetarias. También se discutieron alternativas para mitigar los efectos del ajuste monetario, incluyendo créditos preferenciales, subsidios y programas sociales dirigidos a los hogares más vulnerables. 

El panel internacional “Más allá de la estabilidad: nuevos horizontes para la política monetaria” contó como la participación virtual de la Dra. Daniela Gabor Profesora de economía en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos - SOAS de la Universidad de Londres; con Isabella Weber, catedrática de economía en la Universidad de Massachusetts Amherst; Matías Vernengo, profesor de Economía y Director del Instituto de Política Pública Universidad Bucknell y el economista y expresidente de Ecuador Rafael Correa. Moderó el director de Vida, Simón Gómez Azza. 

El panel nacional, titulado “Voces y miradas sociales, gremiales y territoriales” contó con Mercedes Flórez Ochoa, de la Asociación de mujeres campesinas de Matanza – Santander, Rosario Oquendo González, representante legal de la Asociación Carromuleros y campesinos de Cartagena -FEPAC-; Álvaro Palacio, presidente de Asohofrucol y Oswaldo León Gómez, gerente de Confiar.  

En el diálogo académico, “La política monetaria: entre ortodoxia y hetedoroxia” dado al cierre del evento, intervinieron Laura Carla Moisá, Codirectora del Banco de la República; César Giraldo Giraldo, Codirector del Banco de la República; Álvaro Moreno, docente de la Universidad Nacional y el economista Boris Salazar, de la Asociación General de Egresados de la Universidad del Valle (AGEUV). 

Antes del inicio del evento, éste adquirió tintes políticos tras la confirmación de que el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, había declinado la invitación. En una carta enviada al ministro Ávila, Villar explicó su decisión apelando a diferencias con la conducción del banco central en materia de política monetaria; en particular, citó el aumento de la tasa de interés desde 9,25% en enero hasta 11,25% en abril de 2026, desconociendo las razones de peso esgrimidas por el ministro de Hacienda para rechazar la medida y abandonar la Junta del pasado 26 de marzo. 

El presidente Gustavo Petro cuestionó la ausencia de Villar, señalando que algunos sectores “le huyen al debate”, porque habitan en una “burbuja ideológica”. Petro comparó la resistencia a nuevas corrientes de pensamiento económico con episodios históricos de rechazo intelectual, e hizo referencia al célebre episodio histórico de la guerra civil española, ocurrido el 12 de octubre de 1936 cuando el general fascista, José Millán-Astray, desacreditó al escritor, filósofo y rector de la Universidad de Salamanca Miguel de Unamuno. Este choque simbolizó el conflicto entre la fuerza bruta ("viva la muerte" por parte de Astray y el fascismo) y la intelectualidad crítica de Unamuno (vivan las ideas). 

Varios economistas presentes y analistas participantes en el foro consideraron que la decisión de elevar la tasa fue exagerada y muy perjudicial para la economía del país, indicando que argumentar el cambio en la inflación no justifica un ajuste de tal magnitud ni hay indicios de presiones inflacionarias persistentes que anticipen un disparo generalizado de precios. Incluso la tendencia actual, marca una realidad muy diferente. 

El director de la DIAN, Carlos Emilio Betancur, hizo referencia a la figura de un banco central independiente, como la última vaca sagrada del capitalismo, y desarrolló dos reflexiones. Primero. La posibilidad de decidir objetivos en la práctica considerando valores democráticos y manteniendo la pulcritud en los elementos. “La representación del poder público no puede arrojarse una soberanía que sobrepase el modelo de independencia” mencionó parafraseando al filósofo y ex diputado italiano, Antonio Gramsci. “Segundo: Los miembros mayoritarios de la junta afirman representar la nación, pero no es así. El ministro representa a un gobierno que obtuvo el triunfo electoral. De modo que las apuestas progresivas son legítimas y nada justifica el boicot actual", aseveró. 

Por su parte el economista Álvaro Moreno sostuvo que el dinero es tan importante que no puede dejarse en manos de la banca central. Y recordó que hasta el ultraconservador Milton Friedman sostenía que eran susceptibles de defender los intereses de los banqueros, reflexión que fue corroborada y argumentada por el expresidente de Ecuador, Rafael Correa. A su turno el profesor de Economía Boris Salazar, celebró que por primera vez en Colombia la discusión económica sea pública y abierta a la ciudadanía. Esto nunca habría sucedido sin la actuación digna y coherente del ministro Germán Ávila.  

Organizadores y panelistas coincidieron en la necesidad de seguir promoviendo un debate amplio sobre la función de la política monetaria en América Latina frente a desafíos como la inflación, la volatilidad cambiaria y las tensiones geopolíticas, y la urgencia de explorar políticas complementarias que atenúen el costo social de los ajustes macroeconómicos. 

Si bien es cierto que en las últimas décadas, la orientación de la política monetaria en América Latina —de manera particular en Colombia— ha estado marcada por la consolidación de un enfoque que privilegia la estabilidad macroeconómica y el control de la inflación como pilares fundamentales del desarrollo, este paradigma, asociado a corrientes del pensamiento económico neoclásico y neoliberal, ha configurado un debate necesario sobre la independencia de la autoridad monetaria y la confianza en los mecanismos de mercado como principales asignadores de recursos.  

Sectores académicos han marcado también su posición en distintos escenarios. Días antes del Foro Económico, circuló una carta abierta sobre la política monetaria, titulada “el Banco de la República no es Independiente de la Sociedad” en la que se afirma que en la disputa capital-trabajo, la decisión de elevar la tasa de interés es una reacción directa al aumento del salario mínimo, demostrando que la política monetaria no es un asunto neutral. 

 “Una política de tasas altas tiende a favorecer a los acreedores, a los tenedores de títulos y a las rentas financieras, mientras castiga a los hogares, a las pequeñas y medianas empresas, a las iniciativas productivas y a todos quienes necesitan crédito. No se trata, entonces, de una discusión meramente técnica; se trata de una decisión de economía política con ganadores y perdedores concretos, donde el Banco de la República opera como un representante político de los rentistas”.      

"Necesitamos que este gobierno del cambio continúe y que la reforma agraria sea integral". Rosario Oquendo González.                                           Representante legal de la Asociación Carromuleros y campesinos de Cartagena (FEPAC) 

Última fecha de actualización: jueves, 23 de abril de 2026