
En un contexto internacional de altas tasas de interés y volatilidad cambiaria, el Gobierno del Cambio ha demostrado que la responsabilidad fiscal y la justicia social pueden caminar de la mano.
Los datos del ICRC del Ministerio de Hacienda, publicados por La Silla Vacía, muestran que el actual gobierno ha pagado más deuda heredada que cualquier otro en los últimos periodos presidenciales:
Entre agosto de 2022 a hoy, el Gobierno del presidente Gustavo Petro ha pagado 44,3 billones de pesos en deuda propia —la adquirida durante su administración— y 171,6 billones de pesos en deuda heredada de gobiernos anteriores.
Este monto supera ampliamente lo pagado por los gobiernos previos:
- Iván Duque canceló 155,8 billones (57B propios y 98,8B heredados).
- Juan Manuel Santos, 97,6 billones (81,4B propios y 16,2B heredados).
En otras palabras, el actual Gobierno no solo está honrando los compromisos del pasado, sino que ha asumido el pago de las obligaciones históricas más grandes registradas en la última década.
El pago de deuda no es un tema menor: significa que el país mantiene su palabra ante inversionistas, acreedores y organismos internacionales, fortaleciendo la credibilidad de Colombia en los mercados financieros.
Esta disciplina fiscal se traduce en estabilidad macroeconómica, tasas de riesgo controladas y una imagen internacional que respalda la confianza en nuestra economía.
Al mismo tiempo, el Gobierno continúa destinando recursos para la inversión social, demostrando que pagar las deudas no está reñido con avanzar hacia la equidad.


