
Bogotá D.C., 14 de noviembre de 2025. La transformación digital del sistema financiero no es solo tecnológica, es cultural, estratégica y normativa. Hoy, la inteligencia artificial redefine la intermediación financiera; los datos se consolidan como una verdadera infraestructura económica; los actores digitales renuevan la competencia global; y los consumidores exigen soluciones ágiles y seguras.
Frente a este panorama, la sudirectora de la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF), Mariana Aya, destacó durante las VII Jornadas Internacionales de Derecho Bancario y Bursátil: Fronteras del Derecho Financiero, el papel de la regulación financiera como un elemento clave para promover la innovación sostenible, capaz de responder a los cambios y desafíos del contexto actual, manteniendo la estabilidad y la confianza en el sistema financiero.
En desarrollo de esta idea, señaló que la nueva frontera del Derecho Financiero está marcada por una dimensión institucional y ética, en el que la discusión deja de centrarse en si se debe o no innovar, para enfocarse en cómo, para quién y bajo qué reglas hacerlo. “Nuestro desafío es lograr que el avance tecnológico no sea un beneficio exclusivo para algunos, sino una herramienta que democratice oportunidades y fortalezca la movilidad social”, afirmó la sudirectora de la URF.
Bajo este enfoque, la Unidad de Regulación Financiera trabaja en la expedición de normas estratégicas que responden a las nuevas dinámicas del mercado y acompañan el desarrollo tecnológico del sistema financiero. Entre ellas, resalta los siguientes avances:
- Decreto 769 de 2025: el cual impulsa la transformación digital del sector solidario haciéndolo más competitivo en el ecosistema de pagos.
- Decreto 573 de 2025: con el que se modificó el valor del Activo Ponderado por Nivel de Riesgo (APNR) para la línea de créditos de libranza en la cartera de consumo, así como las condiciones para el tratamiento de los garantes y la agrupación de los grupos conectados de contrapartes, en el marco de la identificación y gestión de grandes exposiciones y concentración de riesgos de los establecimientos de crédito.
- Decreto 034 de 2025: el cual contribuye a mejorar la operación y la supervisión del sistema financiero, fortaleciendo la gestión pública en materia económica. Puntualmente, este decreto modificó el Decreto 2555 de 2010 en lo relativo a la financiación colaborativa, con el objetivo de permitir que compañías en etapas tempranas de avance, pymes o proyectos productivos en desarrollo consigan recursos que les permitan desarrollar y expandir sus negocios.
- Finanzas Abiertas Obligatorias: El Consejo Directivo de la URF aprobó el borrador del decreto, un hito para el país que materializa un principio fundamental: los datos financieros pertenecen al ciudadano y deben utilizarse para otorgarle más poder, más opciones y mayor acceso. Con esta aprobación, el decreto avanza ahora al trámite de expedición por parte del Gobierno.
Dentro de este marco también se incluye la portabilidad financiera, un caso de uso del Sistema de Finanzas Abiertas, que permitirá a los consumidores trasladar sus productos financieros de una entidad a otra de forma gratuita, segura y sin barreras operativas, fortaleciendo su libertad de elección y promoviendo la competencia en el sistema financiero.
Además, destacó que la entidad viene trabajando en el fortalecimiento de la infraestructura del mercado de valores, la actualización del régimen fiduciario para responder a la realidad de la economía moderna, y la profundización del marco prudencial, incluyendo iniciativas como la convergencia hacia estándares de Solvencia II en seguros, la modernización de los fondos mutuos de inversión y el avance en instrumentos de resolución bancaria que refuerzan la solidez del sistema. También, la URF viene trabajando junto al Banco de la República y la Superintendencia Financiera en proponer un marco legislativo que regule los activos digitales para que puedan generar crecimiento y confianza.
“Estos avances no son únicamente actos normativos. Son parte de una visión coherente: un país donde el crédito debe fluir cada día con más integridad y sentido social; donde las cooperativas tienen herramientas modernas y robustas para llegar a zonas apartadas; el emprendedor encuentra canales alternativos de financiación; los mercados crecen con reglas claras; donde el consumidor entiende, decide y confía; la supervisión se fortalece y la información se convierte en un activo público para la inclusión”, afirma Mariana Aya, subdirectora de la URF.
Por eso, al cierre de su intervención, invitó a los ciudadanos, a las partes interesadas, a las entidades públicas y privadas, entre otros; a trabajar de manera colectiva y cooperativa en la construcción de un sistema financiero más innovador, competitivo, estable y humano, que brinde a todos los colombianos mayores oportunidades y confianza en el sistema que respalda sus ahorros y sus proyectos de vida.


